Por: William Felipe Hurtado
Quintero.
“¡Por
la dignidad! ¡Por la vida nuestra!”
Manuel
Solano antes de morir en “De sueños y
olvido”
“De sueños y olvido” es una obra
literaria del joven escritor y abogado Luis Gabriel Rodríguez De la Rosa, quien
apelando al subgénero de la novela histórica detalla algunos de los
acontecimientos bélicos y trágicos que han marcado la historia de este ensangrentado
país llamado Colombia. Sucesos como el robo de la espada de Bolívar y el saqueo
de más de cinco mil armas del Cantón norte a manos de la guerrilla del M-19, la
toma y retoma del palacio de justicia,
el genocidio de la Unión Patriótica, los magnicidios de líderes como Jaime
Pardo Leal, Rodrigo Lara Bonilla, Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro, Álvaro
Gómez Hurtado, Jaime Garzón, entre otros personajes de la memoria nacional, son
narrados a partir de la vida del personaje imaginario Manuel Solano, un
campesino de origen humilde que se une a las filas del Ejército Nacional en la
capital de la República con la intención de superar la calidad de su vida y la
de su familia, además de servir a la patria; pero cuando descubre la corrupción
que albergaba dicha institución, emprende un proyecto revolucionario desde sus
propias filas… frustrado, por supuesto. El autor, a través de las anécdotas
vivenciales de este personaje, recrea toda una identidad literaria y social
frente conceptos muy marcados en la obra y los cuales encarna Manuel Solano en
su interrelación con los diferentes personajes, a saber: la familia, el amor,
la poesía, la mundanidad, la esperanza y la muerte.
Otros personajes como Margarita,
don Arturo, Antonio, Mary, Angelita, José, Afranio, el mayor Villamizar y
muchos otros más, nos sumergen en un mar de cuadros literarios donde ninguno es
vano y todos cincelan con decoro la forma de este atractivo texto, que se lanza
en un momento donde nuestra historia patria reclama la construcción de una
memoria histórica que conduzca al perdón, sin olvido. Es decir, la fórmula
opuesta a la plasmada en las páginas de nuestra historia, donde abunda el
pavoroso y turbador olvido. Ya hemos olvidado demasiado, es el mensaje que en 195
páginas nos lega Rodríguez De la Rosa.
Es una novela apta para todo
público: niños, jóvenes, adultos, dirigentes estudiantiles y sindicales,
liberales, godos, personas de izquierda, en general, basta con ser humano y
estar dotado de la capacidad de sentir, pues Manuel Solano representa a
aquellos que por perseguir sueños de utopía hemos recibido por respuesta amenazas
de muerte, improperios e intranquilidad. Manuel Solano simboliza ese gran
número de pobladores a los que los violentos vetaron del amor de su familia, de
su derecho a ser hijos, hermanos, esposos y padres, todo por disentir. Manuel
Solano es cada colombiano, indistintamente si la guerra tocó a su puerta o no,
ya que si algo nos recordó este colombiano de tinta y papel, fue precisamente
nuestra culpa en este miserable olvido colectivo.